Ana y Gustavo forman una pareja formidable, nos conocimos durante su reportaje preboda que realizamos hace unos meses, elegimos como localización el puerto y la playa que nos permitieron tomar confianza en un lugar más intimo, en los alrededores de Valencia.
El día de su boda les acompañé realizando un reportaje divertido y original. Me sentí cómodo en todo momento para hacer mi trabajo en toda libertad. La boda terminó con un banquete y una fiesta en el hotel Westin, fue entonces cuando un amigo de la pareja me habló por primera vez de los paisajes de Soria, mostrándome unas fotos en su móvil. Hay que destacar que Ana y Gustavo pasaron tantos veranos juntos de pequeños en el mismo pueblo de la provincia de Soria. Me pareció que había razones suficientes para aprovechar esta oportunidad y realizar la sesión de fotos Trash the dress allí, el último capítulo de su reportaje de boda, en Soria.
El mismo día de la boda les comenté la idea a Ana y Gustavo, y a la vuelta del viaje de novios me llamaron para organizar el Destination Trash The Dress en Soria. Esta expresión inglés significa “tira el vestido” y se refiere a una sesión fotográfica en exteriores que se realiza días o semanas después de la boda. Es darle otra oportunidad al vestido antes que termine guardado en un armario como recuerdo.
Y así lo hicimos: organizamos todo para ir en equipo junto a Ezequiel (mi colega video-operador que ha realizado un trabajo extraordinario que puedes ver aquí). Subimos en el coche rumbo a Duruelo de la Sierra, un pueblo a más de 400 Km de Valencia. Durante el camino preparamos todo y discutimos sobre como realizar la sesión para tener las fotos y los planos que buscamos. Llegamos a nuestro destino donde Gustavo nos esperaba para darnos la bienvenida. Descansamos una hora, una vez repuestos del viaje quedamos con Ana y Gustavo que se habían vuelto a vestir de novios para la ocasión.
Para empezar los novios nos acompañaron a un lugar llamado “Castroviejo” donde encontramos unas rocas labradas en la naturaleza por la erosión del viento, la lluvia, la nieve y el hielo, adoptando formas increíbles. Realizamos unas cuantas fotos en este lugar y después volvimos al pueblo para ver el atardecer desde el parque. Al día siguiente a pesar de haber participado en las fiestas del pueblo y habernos acostado tarde, nos levantamos temprano que nos esperaban Ana y Gustavo listos para ir a hacer unas fotos más en la “Cueva Serena“, un lugar realmente maravilloso con una cascada de agua que producía un arco iris, un extraordinario escenario para fotografiar una pareja.
Fue una aventura increíble y constructiva realizar fotos en lugares nuevos y de tal hermosura. Un privilegio compartir dos días con esta pareja tan disponible y entusiasta.
Gracias de corazón Ana y Gustavo!


















